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miércoles, 7 de mayo de 2014

El Empleo y el Modelo de Desarrollo





(La salarización o laboralización  de la Economía)

 (Autor: Héctor Vásquez F. Analista Escuela Nacional Sindical) 

Colombia todavía mantiene niveles de desempleo superiores al promedio global (6.2%) y al
Promedio de América Latina (7.4 %). La tasa de desempleo para Colombia en el 2010 terminó en 11.1%, una diferencia de apenas 2 décimas respecto al mismo mes del año anterior (2009, 11.3%), dato que se ve oscurecido por el incremento del subempleo subjetivo y objetivo, que se incrementaron respectivamente 0.7 y 1.2 puntos. Lo que indica que el poco empleo que se generó no produjo ninguna satisfacción ni mejora en la calidad de vida y de trabajo de los nuevos ocupados.
En diciembre de 2010 la población desocupada fue de 2 millones 439 mil personas, 5 mil más que en el 2009.

Diciembre 2010
Diciembre 2009
Diciembre 2011
Diciembre 2012
Medellín
Diciembre 2012
% población en edad de trabajar
78,6
78,3
78,3 (sin confirmar)
78,3 (sin confirmar)
Habitantes a  Diciembre de 2012 = 2.500.000
Habitantes de Área Metropolitana = 3.544.000
Tasa de desempleo en Med. = 11.2 (Abril 2013)
Tasa de Ocupación (TO)
55,9
55,5
55,5 (sin confirmar)
55,5 (Sin confirmar)
Tasa de Desempleo (TD)
11,1
11,3
10.4
9.60
Población total
44.453
43.939
45.500
46.100
Población ocupada
19.540
19.101
20.770
21.040
Población desocupada
2.439
2.434
2.261
2.222
Fuente: DANE.
Estos datos se dieron en el contexto de un crecimiento de la economía del 4.1% (hasta septiembre de 2010), e indican lo poco, o casi nada, que el modelo de desarrollo económico está incidiendo en el crecimiento del empleo; un modelo que si no se cambia de manera radical, va a poner en duda la meta del actual gobierno de generar 2´500.000 nuevos empleos (625 mil por año), formalizar 500 mil, bajar la tasa de desempleo al 8%, y disminuir la de los jóvenes, ubicándola entre el 12% y el 14%.
Así lo ilustra el comportamiento del sector minero, una de las locomotoras en las que el actual gobierno pretende basar su modelo de “prosperidad democrática”. En 2010 este sector creció en promedio el 12.7%, pero, con una participación marginal en el total de ocupados de 0.8%, manteniendo el mismo nivel de empleo de hace un año: 151.000 personas
La estructura y calidad del empleo
Para el último trimestre de 2010 la población ocupada estaba distribuida así:

·         18% en la agricultura, pesca, ganadería, caza y silvicultura;
·         1% en minas y canteras;
·         13% en la industria manufacturera;
·          0.5% en electricidad, gas y agua;
·         6% en construcción;
·         27% en comercio, hoteles y restaurantes;
·         8% en transporte, almacenamiento y comunicaciones;
·         1% en la intermediación financiera;
·         6% en actividades inmobiliarias;
·         19% en servicios, comunales, sociales y personales y
·         0.5% no informa.

El mayor crecimiento del empleo lo registró el sector de electricidad, gas y agua, con el 14%, un sector que apenas genera 98 mil empleos directos. Le siguió la construcción, con el 12%; luego aparecen los sectores de la industria manufacturera, el comercio hoteles y restaurantes, transporte y la intermediación financiera, con crecimientos del 3% cada uno. El empleo en el sector agropecuario creció sólo 2%, al igual que en los servicios comunales, sociales y personales. Minas y canteras no registró crecimiento del empleo, y en las actividades inmobiliarias el empleo se contrajo en 2%.
La estructura ocupacional del país, que según la encuesta del DANE es la siguiente:
De cada 100 ocupados:

·         34 están clasificados como empleado particular (trabajadores asalariados);
·         4 son empleados del gobierno;
·         4 son trabajadoras domésticas;
·         44 son trabajadores por cuenta propia;
·         5 son patrón o empleador;
·         5 son trabajadores familiares sin remuneración;
·         4 pertenecen a la clasificación jornalero o peón.

La salarización o laboralización de la economía, es un aspecto fundamental en la construcción de sociedades más incluyentes, que a través de la relación laboral reconocen derechos económicos y sociales fundamentales para el bienestar de la población, como salarios mínimos, prestaciones sociales (vacaciones pagas, cesantías, prima de servicios, dotación, subsidio de transporte, indemnización en caso de despido improcedente), derechos de libertad sindical (asociación, negociación colectiva y huelga), la afiliación a las cajas de compensación familiar y la protección social en salud, riesgos profesionales y pensiones.
La escasa laboralización que presenta el mercado de trabajo en Colombia, se refleja en los siguientes indicadores: de cada 100 ocupados, sólo 40 están afiliados como cotizantes al sistema de salud; al sistema de riesgos profesionales sólo 35, y al sistema pensional cotizan activamente sólo 31.
Empleo formal e informal: desde el punto de vista operativo -y es ésta la definición del DANE-, puede definirse el empleo informal urbano como el compuesto: a) por los ayudantes familiares, el servicio doméstico, los trabajadores por cuenta propia distintos de profesionales y técnicos independientes, y b) por los asalariados y patrones vinculados a empresas privadas de hasta 10 personas. Por oposición el empleo formal agruparía a los profesionales y técnicos independientes, los empleados del Estado y los asalariados y patrones de empresas privadas de más de 10 personas.
Que la mayor proporción de los trabajadores, el 44%, sean por cuenta propia, tiene también una incidencia directa sobre la calidad del empleo.

Según el DANE, de cada 100 trabajadores por cuenta propia, 81 son informales. La informalidad también es muy alta en secciones económicas como la construcción (63%), comercio, hoteles y restaurantes (70%), transporte, almacenamiento y comunicaciones (61%.
La mayoría de las veces, el trabajo por cuenta propia no es una elección que reafirme la autonomía personal, sino la única alternativa frente al desempleo y la pobreza, y ante la ausencia de políticas públicas que protejan a los desempleados de la amenaza de verse reducidos a la condición de indigencia.
En Colombia la mayor proporción del empleo está en la economía informal: 51.7% para las 13 áreas metropolitanas y 58% para todo el país, según el DANE. Respecto de esta situación, la OIT ha señalado que en su mayoría los trabajadores del sector informal “se caracterizan por su alto nivel de vulnerabilidad; no están reconocidos por la ley y, por consiguiente, reciben poca o ninguna protección jurídica o social; no pueden establecer contratos ni tienen asegurados sus derechos de propiedad. También es raro que puedan organizar una representación eficaz o hacer oír su voz para que se reconozca y proteja su trabajo. Su acceso a la infraestructura y a las subvenciones públicas es limitado o inexistente. Tienen que confiar en acuerdos institucionales informales, con frecuencia explotadores, para obtener información, acceso a los mercados, créditos, formación o seguridad social. Dependen en gran medida de las actitudes de las autoridades públicas, así como de las estrategias de las grandes empresas formales; su empleo es generalmente muy inestable y sus ingresos muy bajos e irregulares. Están en desventaja competitiva porque no tienen el tipo de influencia qué sí pueden ejercer quienes están en la economía formal, influencia que viola algunas veces una característica esencial de toda economía de mercado: el acceso libre y equitativo a los mercados sobre la base de la eficacia más que de la influencia.”
Trabajadores desempleados y Estado Social
La población desempleada fue de 2 millones 439 mil personas, 5 mil más que hace un año, resultado que acentúa la grave situación que tenemos en este terreno, en la que para todas estas personas no existe el Estado Social que consagramos en la Constitución Política de 1991, pues en su condición de desempleados no reciben ninguna protección del Estado, como sería, por ejemplo, un subsidio de desempleo que los proteja de caer en la indigencia. La única ayuda que reciben es la que entregan las cajas de compensación familiar por mandato de la Ley 789 de 2002, pero que según datos de ASOCAJAS (2009), sólo benefició a 95.261 personas, el 3.9% del total de la población desempleada. Cada persona recibe al mes, en promedio, un auxilio equivalente a $63.000, pagados en especie.
Para el trimestre octubre-diciembre de 2010, el 81% de los desempleados (1´977.000 personas) correspondió a la categoría de trabajadores cesantes, es decir, que ya habían tenido un empleo y lo perdieron. La mayor pérdida de puestos de trabajo se presentó en el sector del comercio, hoteles y restaurantes, con el 29%; los servicios sociales, comunales y personales, con el 25%; la industria con el 10.5%; el sector agropecuario con el 9.8%; y la construcción con el 9.6%.
Hombres y mujeres jóvenes los de mayor tasa de desempleo
44 de cada 100 desempleados son jóvenes (con edades entre 14 y 26 años), y son también el segmento de la población con la mayor tasa de desempleo.




Modelo de desarrollo y empleo

El crecimiento de la economía colombiana en el 2010 fue bastante mediocre (4.1%, frente al 6.0% que la CEPAL estimaba para toda la región).
Los altos índices que Colombia mantiene en desempleo y empleo informal, los determina el modelo de desarrollo económico que han impuesto las elites dominantes.
El objetivo general de este modelo es mejorar la productividad de las empresas para que éstas sean competitivas en la economía global. A este modelo han sido funcionales las reformas laborales que desde 1990 se han impuesto para reducir costos laborales y flexibilizar la contratación y despido de trabajadores. La política tributaria también se ha utilizado con este objetivo, a través de la reducción del impuesto de renta, de los innumerables descuentos tributarios y de zonas económicas especiales. Y la política exterior se ha basado en el interés de acceder a los principales mercados internacionales a través de la firma de los TLC, principalmente con Estados Unidos y Europa.
ACTIVIDAD:
Amigo Estudiante: A partir de la lectura del texto anterior, elabore un ensayo corto, teniendo en cuenta los siguientes aspectos:

1.    El Modelo de Desarrollo Económico que se ejecuta actualmente en Colombia. ¿Es el adecuado? ¿Cuál podría ser el mejor? Explique.
2.    ¿Qué sector(es) de la Economía, presenta(n) una mayor oportunidad para ser impulsado(s) y motivado(s) por el gobierno colombiano? (De acuerdo a los datos suministrados en el texto)
3.    ¿Qué es la salarización o laboralización? ¿Cuál es la importancia social y económica de su mayor incidencia en el país?
4.    ¿Qué es trabajo formal e informal? ¿Cuál ha de impulsar y/o favorecer el gobierno?
5.    Opine brevemente sobre el tema.


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