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(La
salarización o laboralización de la
Economía)
(Autor: Héctor Vásquez F. Analista Escuela Nacional Sindical)
Colombia todavía mantiene niveles
de desempleo superiores al promedio global (6.2%) y al
Promedio de América Latina (7.4 %). La tasa de
desempleo para Colombia en el 2010 terminó en 11.1%, una diferencia de apenas 2
décimas respecto al mismo mes del año anterior (2009, 11.3%), dato que se ve
oscurecido por el incremento del subempleo subjetivo y objetivo, que se
incrementaron respectivamente 0.7 y 1.2 puntos. Lo que indica que el poco
empleo que se generó no produjo ninguna satisfacción ni mejora en la calidad de
vida y de trabajo de los nuevos ocupados.
En diciembre de 2010 la población
desocupada fue de 2 millones 439 mil personas, 5 mil más que en el 2009.
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Diciembre
2010
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Diciembre
2009
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Diciembre
2011
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Diciembre
2012
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Medellín
Diciembre
2012
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% población en edad de trabajar
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78,6
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78,3
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78,3 (sin confirmar)
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78,3 (sin confirmar)
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Habitantes a
Diciembre de 2012 = 2.500.000
Habitantes de Área Metropolitana = 3.544.000
Tasa de desempleo en Med. = 11.2 (Abril 2013)
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Tasa de Ocupación (TO)
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55,9
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55,5
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55,5 (sin confirmar)
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55,5 (Sin confirmar)
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Tasa de Desempleo (TD)
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11,1
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11,3
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10.4
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9.60
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Población total
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44.453
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43.939
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45.500
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46.100
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Población ocupada
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19.540
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19.101
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20.770
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21.040
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Población desocupada
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2.439
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2.434
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2.261
|
2.222
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Fuente: DANE.
Estos datos se dieron en el
contexto de un crecimiento de la economía del 4.1% (hasta septiembre de 2010),
e indican lo poco, o casi nada, que el modelo de desarrollo económico está
incidiendo en el crecimiento del empleo; un
modelo que si no se cambia de manera radical, va a poner en duda la
meta del actual gobierno de generar 2´500.000 nuevos empleos (625 mil por año),
formalizar 500 mil, bajar la tasa de desempleo al 8%, y disminuir la de los
jóvenes, ubicándola entre el 12% y el 14%.
Así lo ilustra el comportamiento
del sector minero, una de las
locomotoras en las que el actual gobierno pretende basar su modelo de
“prosperidad democrática”. En 2010 este sector creció en promedio el 12.7%, pero, con una participación marginal en
el total de ocupados de 0.8%, manteniendo el mismo nivel de empleo de hace un
año: 151.000 personas
La
estructura y calidad del empleo
Para el último trimestre de 2010 la población
ocupada estaba distribuida así:
·
18% en la agricultura, pesca,
ganadería, caza y silvicultura;
·
1% en minas y canteras;
·
13% en la industria manufacturera;
·
0.5% en
electricidad, gas y agua;
·
6% en construcción;
·
27% en comercio, hoteles y
restaurantes;
·
8% en transporte, almacenamiento y
comunicaciones;
·
1% en la intermediación
financiera;
·
6% en actividades inmobiliarias;
·
19% en servicios, comunales,
sociales y personales y
·
0.5% no informa.
El mayor crecimiento del empleo lo registró el sector de electricidad,
gas y agua, con el 14%, un sector que apenas genera 98 mil empleos directos. Le siguió la construcción, con el 12%;
luego aparecen los sectores de la industria manufacturera, el comercio hoteles
y restaurantes, transporte y la intermediación financiera, con crecimientos del
3% cada uno. El empleo en el sector
agropecuario creció sólo 2%, al igual que en los servicios comunales,
sociales y personales. Minas y canteras
no registró crecimiento del empleo, y en las actividades inmobiliarias el
empleo se contrajo en 2%.
La estructura ocupacional del país, que según la
encuesta del DANE es la siguiente:
De cada 100 ocupados:
·
34 están
clasificados como empleado particular (trabajadores
asalariados);
·
4 son empleados del gobierno;
·
4 son trabajadoras domésticas;
·
44 son trabajadores por cuenta propia;
·
5 son patrón o empleador;
·
5 son trabajadores familiares sin remuneración;
·
4 pertenecen a la clasificación jornalero o peón.
La salarización o laboralización de la economía, es un aspecto fundamental en la construcción de sociedades más
incluyentes, que a través de la relación laboral reconocen derechos económicos y sociales fundamentales para el bienestar de
la población, como salarios mínimos, prestaciones sociales (vacaciones pagas,
cesantías, prima de servicios, dotación, subsidio de transporte, indemnización
en caso de despido improcedente), derechos de libertad sindical (asociación,
negociación colectiva y huelga), la afiliación a las cajas de compensación
familiar y la protección social en salud, riesgos profesionales y pensiones.
La escasa laboralización que presenta el mercado de
trabajo en Colombia, se refleja en los siguientes indicadores: de cada 100
ocupados, sólo 40 están afiliados como cotizantes al sistema de salud; al
sistema de riesgos profesionales sólo 35, y al sistema pensional cotizan
activamente sólo 31.
Empleo formal e informal: desde el
punto de vista operativo -y es ésta la definición del DANE-, puede definirse el
empleo
informal urbano como el compuesto: a) por los ayudantes
familiares, el servicio doméstico, los trabajadores por cuenta propia distintos de profesionales y técnicos
independientes, y b) por los
asalariados y patrones vinculados a empresas privadas de hasta 10 personas. Por oposición el empleo formal agruparía a los
profesionales y técnicos independientes, los empleados del Estado y los
asalariados y patrones de empresas privadas de más de 10 personas.
Que la mayor proporción de los trabajadores, el 44%, sean por cuenta propia, tiene
también una incidencia directa sobre la
calidad del empleo.
Según el DANE, de cada 100 trabajadores por cuenta propia,
81 son informales. La informalidad
también es muy alta en secciones económicas como la construcción (63%),
comercio, hoteles y restaurantes (70%), transporte, almacenamiento y
comunicaciones (61%.
La mayoría de las veces, el trabajo por cuenta
propia no es una elección que reafirme la autonomía personal, sino la única
alternativa frente al desempleo y la pobreza, y ante la ausencia de políticas
públicas que protejan a los desempleados de la amenaza de verse reducidos a la
condición de indigencia.
En Colombia la mayor proporción del empleo está en
la economía informal: 51.7% para las 13 áreas metropolitanas y 58% para todo el
país, según el DANE. Respecto de esta situación, la OIT ha señalado que en su
mayoría los trabajadores del sector informal “se caracterizan por su alto nivel
de vulnerabilidad; no están reconocidos por la ley y, por consiguiente, reciben
poca o ninguna protección jurídica o social; no pueden establecer contratos ni
tienen asegurados sus derechos de propiedad. También es raro que puedan organizar
una representación eficaz o hacer oír su voz para que se reconozca y proteja su
trabajo. Su acceso a la infraestructura y a las subvenciones públicas es
limitado o inexistente. Tienen que confiar en acuerdos institucionales
informales, con frecuencia explotadores, para obtener información, acceso a los
mercados, créditos, formación o seguridad social. Dependen en gran medida de
las actitudes de las autoridades públicas, así como de las estrategias de las
grandes empresas formales; su empleo es generalmente muy inestable y sus
ingresos muy bajos e irregulares. Están en desventaja competitiva porque no
tienen el tipo de influencia qué sí pueden ejercer quienes están en la economía
formal, influencia que viola algunas veces una característica esencial de toda
economía de mercado: el acceso libre y equitativo a los mercados sobre la base
de la eficacia más que de la influencia.”
Trabajadores
desempleados y Estado Social
La población desempleada fue de 2 millones 439 mil personas, 5 mil más
que hace un año, resultado que acentúa la grave situación que tenemos en este
terreno, en la que para todas estas personas no existe el Estado Social que
consagramos en la Constitución Política de 1991, pues en su condición de
desempleados no reciben ninguna
protección del Estado, como sería, por ejemplo, un subsidio de desempleo
que los proteja de caer en la indigencia. La única ayuda que reciben es la que
entregan las cajas de compensación familiar por mandato de la Ley 789 de 2002,
pero que según datos de ASOCAJAS (2009), sólo benefició a 95.261 personas, el
3.9% del total de la población desempleada. Cada persona recibe al mes, en
promedio, un auxilio equivalente a $63.000, pagados en especie.
Para el trimestre octubre-diciembre de 2010, el 81%
de los desempleados (1´977.000 personas) correspondió a la categoría de
trabajadores cesantes, es decir, que ya habían tenido un empleo y lo perdieron.
La mayor pérdida de puestos de trabajo se presentó en el sector del comercio,
hoteles y restaurantes, con el 29%; los servicios sociales, comunales y
personales, con el 25%; la industria con el 10.5%; el sector agropecuario con
el 9.8%; y la construcción con el 9.6%.
Hombres y
mujeres jóvenes los de mayor tasa de desempleo
44 de cada 100 desempleados son jóvenes (con edades entre 14 y 26 años), y son también el segmento de la
población con la mayor tasa de desempleo.
Modelo de
desarrollo y empleo
El crecimiento de la economía colombiana en el 2010
fue bastante mediocre (4.1%, frente
al 6.0% que la CEPAL estimaba para
toda la región).
Los altos índices que Colombia mantiene en
desempleo y empleo informal, los determina el modelo de desarrollo económico
que han impuesto las elites dominantes.
El objetivo general de este modelo es mejorar la
productividad de las empresas para que éstas sean competitivas en la economía
global. A este modelo han sido funcionales las
reformas laborales que desde 1990 se han impuesto para reducir costos laborales y flexibilizar la contratación y despido
de trabajadores. La política tributaria
también se ha utilizado con este objetivo, a través de la reducción del
impuesto de renta, de los innumerables descuentos tributarios y de zonas
económicas especiales. Y la política
exterior se ha basado en el interés de acceder a los principales mercados
internacionales a través de la firma de
los TLC, principalmente con Estados Unidos y Europa.
ACTIVIDAD:
Amigo
Estudiante: A partir de la lectura del texto anterior, elabore un ensayo corto,
teniendo en cuenta los siguientes aspectos:
1. El Modelo de Desarrollo Económico
que se ejecuta actualmente en Colombia. ¿Es el adecuado? ¿Cuál podría ser el
mejor? Explique.
2. ¿Qué sector(es) de la
Economía, presenta(n) una mayor oportunidad para ser impulsado(s) y motivado(s)
por el gobierno colombiano? (De acuerdo a los datos suministrados en el texto)
3. ¿Qué es la salarización o
laboralización? ¿Cuál es la importancia social y económica de su mayor
incidencia en el país?
4. ¿Qué es trabajo formal e
informal? ¿Cuál ha de impulsar y/o favorecer el gobierno?
5. Opine brevemente sobre el
tema.